Wednesday, April 29, 2015
Situación gremial de los traductores en Chile
En el siguiente informe se discute y analiza la gremialización de los traductores en Chile en los últimos años. La presente exposición muestra el estado actual de las asociaciones de traductores en nuestro país. Hemos optado por profundizar en las dificultades que han tenido estas organizaciones para formar un movimiento sindical fuerte y unido: el gran número de programas y egresados, el poco interés por colegiarse, la falta de dirección en estos movimientos gremiales, la carencia de protección legal, la derogación de la antigua legislación relativa a los colegios profesionales, entre otros.
En Chile existen más de 5000 asociaciones gremiales. Una de ellas es la de traductores e intérpretes, llamada COTICH (Colegio de Traductores e Intérpretes de Chile). De acuerdo con cifras de 2011, esta institución, fundada en 1991, posee 144 socios. El COTICH, en conjunto con la asociación gremial de Valparaíso (COTIVA) y de Concepción (AGTCH), se unió, en diciembre de 2007, a la recién creada Federación Nacional de Asociaciones Gremiales de Traductores e Intérpretes de Chile (FENATICH). No obstante, estas asociaciones gremiales influyen en forma prácticamente nula en las políticas laborales debido a la escasa cantidad de grupos colegiados.
Sumado a esto, existen alrededor de 30 programas de Traducción e Interpretación de pregrado y 5 de posgrado. Algunos de los programas de pregrado son: la carrera de Interpretación o Traducción Inglés-Español en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, la de Traducción Inglés-Español de la Universidad de la Serena, la de Traducción Inglés-Español en la Universidad Católica de Temuco, entre otras. Según cifras de 2012, el número de estudiantes que ingresan es más de 5300 y la cantidad anual de titulados es cercana a los 540.
Pese a la cantidad de egresados, el interés por la colegiatura es evidentemente mínimo. Las causas de este fenómeno son el desconocimiento, el desinterés, el desacuerdo con los principios, el mercado irregular y el estado jurídico e institucional de las asociaciones gremiales. En conclusión, existen una gran cantidad de egresados y programas, pero un escaso interés por colegiarse.
Existe un proyecto de ley sobre los colegios profesionales del 5 de junio de 2009 que, en la actualidad, se encuentra en espera en el Congreso. El objetivo de este proyecto es regular la formación, establecer las facultades y renovar las asociaciones profesionales. Entre los puntos que contiene esta iniciativa es notable destacar los referidos a la legislación anterior: ya la Constitución del 25 incluía formas de asociación gremial, como es el caso de la creación del Colegio de Abogados, profesión claramente identificable en la institucionalidad nacional. Las atribuciones de estas instituciones eran: «‘robustecer la colaboración’ entre profesionales, dignificar la profesión, ‘poner atajo al ejercicio de personas incompetentes, indignas o negligentes’ (…) Podían adoptar medidas disciplinarias y sancionar una normativa que regulase el ejercicio de la profesión». La normativa, además, otorgaba las siguientes facultades: «La Colegiatura era obligatoria para el ejercicio de la profesión (…), característica que se inscribía fielmente en el hecho de que el régimen aplicable a los Colegios era el de derecho público en lo relativo al ejercicio de sus facultades de dignificación y súper vigilancia del ejercicio profesional y disciplinarias». Estas facultades se perdieron por el espíritu de las leyes de la Constitución del 80 y por su articulado que derogó los poderes que tenían las asociaciones gremiales. Por otro lado, la legislación actual en Chile es desfavorable para estas entidades ya que desincentiva la formación de sindicatos y la asociatividad.
Las consecuencias de los acontecimientos expuestos son el desprestigio gradual de la carrera, la desregulación de las mallas académicas y los programas, la invasión de campo laboral, etc. La derogación de las atribuciones, entonces, privó a los traductores de la protección colegiada y perjudicó el ejercicio, desarrollo y campo de su actividad.
La Convención de Nairobi realizada por la UNESCO en 1976, concerniente a la protección jurídica de los traductores y de las traducciones y sobre los medios prácticos de mejorar la situación de los traductores, recomienda las siguientes acciones referidas a las organizaciones profesionales de traductores: «Los Estados Miembros deberían favorecer también las medidas encaminadas a garantizar una representación eficaz de los traductores y a facilitar la creación y el desarrollo de organizaciones o asociaciones profesionales de traductores y de otras organizaciones que los representen encargadas de definir las normas y las obligaciones que deben regir el ejercicio de la profesión, de defender los intereses morales y materiales de los traductores y de facilitar los intercambios lingüísticos, culturales, científicos y técnicos entre los traductores...». Los colegios nacionales de traductores, como el COTICH, en el que se destaca el trabajo hecho por traductores como María Isabel Dieguez Morales, se han esforzado por difundir las recomendaciones de Nairobi y otras propuestas internacionales, pero su influencia en las políticas públicas, así como el poder de presión de estas asociaciones, es insuficiente. Esta es una situación preocupante ya que los temas tratados en la recomendación tienen relación directa con nuestra historia jurídica sobre asociaciones gremiales. Estos principios se asemejan a los que contenía la Constitución del 25 en lo referido a la asociatividad. Por ello, la legislación postergada en esta materia, que incluye el proyecto de 2009, representa un marco legal que no solo nos acercaría a la Propuesta de Nairobi, sino que restablecería la importancia de la colegiatura en Chile.
En suma, existen ciertas asociaciones gremiales de Traductores e Intérpretes en Chile y una gran cantidad de egresados y programas de estudio. Sin embargo, el interés por asociarse es mínimo. La normativa anterior a la Dictadura otorgaba amplias facultades a los colegios profesionales, pero la legislación actual es insuficiente y el proyecto aludido se encuentra en espera.
La solución a este grave problema parte por la aprobación del proyecto aludido, siguiendo las directrices establecidas en la Propuesta de Nairobi sobre las organizaciones profesionales, para después formar un colegio central y colegios regionales que tengan la influencia para aunar a la mayor parte de los titulados que egresan año a año. De esta manera, cada colegio puede agrupar a los profesionales según el área productiva predominante en la región en que se desempeñen. Dichas actividades deben orientarse a la minería, turismo y agricultura ya que estas son los principales campos de la disciplina y, además, tienen relación directa con las tendencias productivas del país. Estos colegios pueden entregar una certificación a los profesionales que formen parte de ellas y, de este modo, dar una mayor validez al trabajo realizado por los traductores e intérpretes del rubro.
Subsiste, sin embargo, la dificultad de coincidir con la ley sobre libre competencia que, debido a su resguardo a la libre iniciativa en materia económica y su apoyo a la desregulación en las esferas privadas, contradice el proyecto en el Congreso. No obstante, un colegio fuerte podría hacer indicaciones y proyectos con el fin de afinar la legislación y realizar suficiente presión para lograr su aprobación. Todo ello llevaría, finalmente, a una mayor solidez de las asociaciones y al reconocimiento público de la profesión.
Informe preparado por Luis Gálvez Carvajal, alumno de Redacción Contrastiva, de la Carrera de Traducción del Instituto Profesional Chileno Norteamericano, Santiago de Chile, 2014.
Bibliografía General:
- María Isabel Diéguez Morales, La traducción en Chile: aspectos académicos, gremiales, profesionales, jurídicos y normativos.
- Proyecto de ley sobre los Colegios Profesionales con fecha 5 de junio de 2009.
- http://www.cotich.cl.
- http://www.mifuturo.cl.
- Unesco, Recomendación sobre la Protección Jurídica de los Traductores y de las Traducciones y sobre los Medios Prácticos de Mejorar la Situación de los Traductores. Disponible en: http://portal.unesco.org/es.
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